El Roscón de Reyes es el desayuno perfecto para el 6 de enero, y mucho más rico si está hecho en casa. Este año lo he hecho sin masa de arranque, por ello necesita menos tiempo en su preparación, pero está igualmente rico

Los ingredientes:
- 500 g de harina de fuerza
- 40 g de levadura de panadería
- 100 g de azúcar
- medio vaso de leche calentita
- 1 copita de ron añejo
- tres cucharadas de agua de azahar
- 2 huevos
- 60 g de mantequilla
- 60 g manteca cerdo
- ralladuras de una naranja y un limón
- 10 g de sal
- un regalo sorpresa
- Para decorar:
- 1 huevo para pintar
- azúcar
- agua de azahar
- almendra en granillo
Preparación:
Lo he preparado en la amasadora KitchenAid, pero se puede hacer un volcán con la harina, y poner en el centro el resto de ingredientes, y amasar hasta conseguir una masa homogénea y elástica
En amasadora se ponen todos los ingredientes menos la harina, la levadura y la leche, y con la pala se bate en velocidad 1, y luego se mantiene en velocidad 3 hasta que todo esté bien ligado
Se baja la velocidad y se va incorporando la harina y la levadura disuelta en un poco de leche caliente. Se reserva parte de la leche, para ir añadiendo poco a poco, porque la cantidad necesaria no es exacta, sino que depende de la harina, la humedad ambiente o el tamaño de los huevos
Yo la he tenido unos 7 minutos amasando con el gancho. Esta masa debe estar muy trabajada, para que quede muy elástica y así conseguir un buen roscón. En este proceso de amasado se puede añadir poco a poco la leche reservada, hasta conseguir una masa maleable y que no se pegue en las paredes de la amasadora
Para saber si la masa está en su punto de amasado, se coge un trozo y se estira para comprobar la elasticidad. Si se parte es que necesita más amasado para que enlacen bien las cadenas de gluten.
Por último, se bolea la masa sobre el marmol, y se deja reposar en un bol, cubierta con film de cocina. El tiempo de reposo depende de la temperatura ambiente, hay que conseguir que doble el volumen, y eso depende en parte de la temperatura, por eso yo la he puesto cerca de un radiador, y en una hora más o menos estaba lista
Cuando se ha producido esta primera fermentación, se vuelve a mover la masa, para desgasificar y se da ya forma al roscón. Con las manos ligeramente engrasadas en aceite de oliva, se hace una bola y se abre un agujero en el centro con los dedos, y se va ampliando hasta conseguir abrirlo en forma de roscón. Este es el momento de poner la sorpresa, envuelta en papel de aluminio. Se pone sobre papel de hornear en la placa y se deja de nuevo al calorcito para que vuelva a doblar su volumen
Cuando ha vuelto a levar, se pinta con huevo batido, teniendo cuidado de no presionar con el pincel, para que no se baje, y se decora al gusto, con frutas confitadas o como he hecho yo, con azúcar humedecido con agua de azahar y almendra en granillo
El horno debe esta precalentado a 220º y con una taza llena de agua para que porporcione la humedad necesaria en el tiempo de horneado. Al introducir el roscón, se baja la temperatura a 200º y se hornea así durante unos 15 minutos. Luego se baja la temperatura a 180º y se deja hasta que está bien cocido, en mi caso han sido otros 15 minutos. Es importante no sacarlo del horno antes de tiempo. A este tipo de masas no le sientan bien los cambios bruscos de temperatura, por eso lo he dejado un rato en el horno con la puerta medio abierta, antes de sacarlo definitivamente
Se puede abrir y rellenar con nata, crema, trufa… pero a mi me gusta así sin más, tierno, esponjoso… y riquísimo
