El llonguet es un panecillo típico de Mallorca y de Cataluña, que presenta una hendidura en el centro y que debe su forma y su textura a un plegado y enrollado cuidadoso de la masa y a su particular manera de cortarla antes de hornear. Por eso, para que un llonguet sea bueno, el secreto está en su amasado
Los ingredientes:
- 500 g de harina
- 250 ml de agua tibia
- 10 g de mantequilla
- 1 cucharada sopera de miel
- 10 g de levadura instantánea
- 1 cucharada de granulado de lecitina de soja
- sal
Preparación:
Se hace un volcán con la harina y en el interior se pone el agua con la levadura y el resto de los ingredientes, y se amasa el tiempo necesario para conseguir una masa elástica y suelta que se trabaja bien y no se pega a la mesa de trabajo
En la KichenAid, se ponen todos los ingredientes en el bol y se mezclan con la pala durante unos minutos, y luego se pasa al gancho de amasar, y se sigue a velocidad 3 durante unos diez minutos, el tiempo necesario para conseguir una masa elástica
Se hace una bola con la masa y se deja reposar en un bol cubierta con un film de cocina hasta que dobla el volumen. Es entonces cuando se vuelve a amasar sobre la mesa de trabajo para desgasificar. El proceso posterior de enrollado y corte lo he aprendido gracias a Carmina (Missis) y a los videos que subió a MundoRecetas, y como una imagen vale más que mil palabras, así se enrolla la masa y así se cortan los llonguets
Una vez colocados en la bandeja de hornear, se dejan de nuevo hasta que doblan el volumen y luego se hornean con el horno precalentado a 250º y con una bandeja con agua para conseguir vapor durante la primera fase de horneado. Igualmente se pulverizan las paredes del horno un par de veces para conseguir más vapor.
Después se baja la temperatura a 200º y se siguen horneando durante unos veinte minutos, el tiempo necesario para que queden cocidos y dorados. Si se hornea adecuadamente y con suficiente vapor, la corteza queda crujiente y la miga suave y esponjosa, por ello es el pan ideal para un bocadillo.






