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Archivos del Mes para enero, 2011

Petits fours

El petit four es un pastel pequeño típico de la repostería francesa. He preparado dos versiones de estos petits fours: unos cubiertos de azúcar glass y otros con cobertura de fondant de chocolate

La expresión petit four se puede traducir por horno lento, porque en origen, los pasteleros aprovechaban para hornearlos el calor remanente en el horno después de haberlo apagado. Los petits fours hoy día se han adaptado a los usos y costumbres culinarias, e incluso hay empresas especializadas en la elaboración de estas pequeñas delicias

Hay muchas maneras de hacer petits fours, pero éstos están elaborados con una dos capas de pastel genovés enriquecido con almendra, relleno de mermelada y mazapán. Al incorporar un poco de mazapán en la masa del pastel genovés, todo el pastelito lleva el sabor y la textura de la almendra. Todo un acierto

Los ingredientes:

  • Para el bizcocho
    • 6 yemas
    • 6 claras
    • 80 g de masa de mazapán
    • ralladura de un limón
    • 120 g de azúcar glass
    • 120 g de harina
  • Mermelada de albaricoque
  • para el mazapán
    • 250 g de almendra cruda
    • 250 g de azúcar glass
    • la raspadura de un limón
    • una clara de huevo
  • Para la cobertura de fondant
    • 250 g de chocolate de cobertura
    • 200 ml de nata
  • Azúcar glass para la cobertura de azúcar

Preparación:

Para hacer el bizcocho, se baten las yemas con la mitad del azúcar, y cuando la masa ha blanqueado y está esponjosa, se le añade el mazapan y la rayadura del limón y se sereva. Se montán las claras a punto de nieve con el resto del azúcar y se mezclan con la masa de yemas. Se pone primero un poco de claras montadas, y se mezcla bien con la masa de yemas y azúcar. Se añade a continuación la harina tamizada, y cuando está bien integrada, el resto de calras, que se incorpora con couidado de que no se bajen, con la ayuda de una espátula

Sobre papel de hornear se extiende una capa delgada, como de un centímetro y se cuece en el horno a 220º de 8 a 10 minutos. Cuando el bizcocho está hecho, se deja reposar unos minutos, sobre una lámina de silicona o palpel de horno, se le da la vuelta y se retira el papel en el que se ha horneado, y se corta en dos mitades. Yo necesitaba muchos pastelitos, por eso hice dos bizcochos iguales, y monté uno sobre otro.

Para hacer el mazapán, se ralla finamente la almendra, se mezcla con el azúcar glass y la raspadura del limón y por último se añadi la clara de huevo y se mueve bien hasta que la masa queda homogénea

Se extiende una capa de mermelada sobre uno de los bizcochos, una fina capa de mazapán  y de nuevo bizcocho. Para darle un poco de consistencia, se pone sobre el bizcocho una bandeja que sea del mismo tamaño, y un poco de peso, para prensarlo ligeramente, con cuidado de no chafar el bizcocho por completo. Se deja de este modo de un día para otro

Al díá siguiente, se recortan los bordes del bizcocho para igualar los pastelitos

Este es el momento de decidir la forma que se quiere dar al petit four. Se pueden utlizar cortadores de galletas y pastas para conseguir formas variadas. Yo me limité a cortar cuadraditos de unos dos centímetros de lado, de ese modo lo aprovechaba todo y no quedaban restos tentadores para picar

Ya solo queda terminar con la cobertura. La mitad de los petits fours los hice cubiertos con azúcar glass y los otros acabaron envueltos en cobertura de chocolate

Para la cobertura, se calienta la nata, y cuando va a empezar a hervir, se retira del fuego y se añade el chocolate troceado, se bate hasta que está completamente derretido. O bien se calienta un poco el chocolate y la nata en el micro o al baño de maría. Hay que dejar el chocolate bien fundido, para que resulte fácil cubrir los pastelitos

Se bañan en chocolate con un poquito de maña y paciencia. Se puede hacer sobre una rejilla colocada sobre un recipiente que recoja el chocolante sobrante, o bien, se bañan literalmente en el chocolate, y se ponen sobre la  rejilla para que caiga el exceso de chocolate. Se dejan en la rejilla hasta que se ha secado la cobertura. Yo probé los dos sistemas, y me resultó más rápido el baño. Si el pastelito está bien prensado, no se deshace

Fueron todo un éxito, gustaron a todos, y me resultó imposible saber cuales gustaron más. Estaban tan ricos, que lo único que saqué en claro es que tenía que repetirlos pronto, a peticion de… mi público dulcero (yo sigo a dieta)

Remate

El aceite de oliva, las almazaras, el olivar… forman parte de mi vida. En casa de mis abuelos había un molino de aceite, y a él están asociados mis primeros recuerdos de niña, incluso algunas de mis fotos de la infancia están tomadas en el patio del molino.

El olor de la aceituna recién molida, la piedra del molino, los capachos de esparto para prensar… y la merienda del “hoyo” de pan con aceite y azúcar, son recuerdos que para siempre se han quedado grabados en mi memoria

Los veranos de mi infancia siempre fueron en el campo, rodeados de olivos, allí aprendimos a nadar en una alberca en medio del olivar. Eran unos veranos que siempre recuerdo con la nostalgia de las risas con mis hermanos, los juegos en el agua, el cielo limpio y no contaminado de luz tan lleno de estrellas…y tantas cosas buenas

Desde hace unos años nosotros gestionamos parte del olivar que plantó mi padre con mucha ilusión,  y éste era el aspecto que tenían nuestros olivos este frío día de enero. Ahora es cuando acaban de dar su fruto y se han quedado exhaustos, no tienen el esplendor de la época de floración, ni la belleza de sus ramas dobladas por la carga de aceituna, pero, a pesar de todo, el olivo sigue teniendo toda esta belleza y mil matices de verde

Pero no solo hay belleza o disfrute de un paisaje o un magnífico aceite. Detrás de todo hay mucho trabajo , mucho estudio y mucho esfuerzo.

Quizás uno de los trabajos mas duros es el de los aceituneros, los que recogen la cosecha. Los  que trabajan en nuestro olivar acabaron ayer la recolección

Este domingo hemos tenido la comida del remate. Es una tradición en muchos cortijos de la campiña cordobesa, se trata de la fiesta que se hace cuando termina la recolección. La hacía mi padre, cuando las cuadrillas eran enormes porque toda la recolección era manual, y la seguimos haciendo nosotros, ahora que la cuadrilla es más reducida, proque la mecanización también ha llegado al olivar

Se saca la maquinaria de la nave, y allí se organiza la comida

Primero una buena barbacoa, de la que se encaraga Andrés, el cocinllas del grupo. Choricito, mordilla de cebolla, panceta, hummm qué rico todo!

Y despues del aperitivo, viene el arroz, el típico perol cordobés

Los postres los hice yo, flan de 3 clases de leche, tarta de leche merengada, y algunos petits fours

Y con el café y la copa viene el intercambio de regalos… el amigo invisible mas visible que he visto en mi vida… ¡Todos sabian quien regalaba a quien! Pero a pesar de todo, había emoción, abrazos y sobre todo  mucho cariño

Y para combatir el frío del día , nada como una estufa alimentada con madera de olivo, no puede ser de otro modo

Pero mañana hay que seguir con el trabajo, limpiar y guardar todo lo que ya no se va a utilizar hasta el año que viene, y  luego comenzará la poda, después vienen los tratamientos, la labor de suelo, nuevos tratamientos…. un trabajo contínuo durante todo el año, para que el olivo vuelva a dar su fruto y regrese de nuevo la cuadrilla de aceituneros a mediados de otoño

Pasta con brócoli y anchoas

Pasta fresca y verdura es sinónimo de plato rico y sano. Un poco de ajo salteado con anchoas en salazón, hace que se suavice el sabor tanto del brócoli como de las anchoas. El resutalado es un plato fácil, equilibrado, ràpido y muy rico

Este es un plato de los de repetir en más de una ocasión. Vi la receta en el programa de Sergio Fernández, en Canal Cocina, y sabía que me iba a encantar. Al día siguiente, ya estaba en mi mesa

Los ingredientes

  • 1 diente de ajo
  • 100 g de filetes de anchoas
  • 1 brócoli
  • 200 g de pasta fresca
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • 50 g de queso parmesano

Preparación:

Se pone a cocer el brócoli en abundante agua hirviendo con un poco de sal. Esta verdura está más ricas si se deja al dente. Se retira el brócoli y en el mismo agua se cuece la pasta. Siempre siguiendo el tiempo de cocción que marca el fabricante

Mientras tanto. se pone un poco de aceite en una sartén  grande y se dora el ajo picado. Cuando empieza a tomar color, se añaden las anchoas picadas. Se saltean y se añade el brócoli. Por último se incorpora la pasta y se saltea todo junto

Se mezcla todo bien y se sirve con queso parmesano