Esta fabada la he hecho con los ingredientes que me regaló mi AIG, Maria Elena, y hecha como lo mandan los cánones, estofando las fabes a fuego lento con el acompañamiento o campango.
Este es un plato sencillo y rico, donde los haya, en el que es fundamental la calidad de sus ingredientes y hacerlo a fuego lento, para que el compango vaya impregnado son su grasa y su sabor las fabes
Los ingredientes:
- medio kilo de fabes de la Granja
- el compango: 1 chorizo y una morcilla asturianos y ahumadod, un trozo de panceta y otro de lacón
Preparación:
Lo primero es poner a remojo en agua fría las fabes en la víspera a la preparación. Deben estar en remojo unas 12 horas. Durante este tiempo las fabes cambian de tamaño hasta que quedan hidratadas por completo. También se pone a remojar el compango o acompañamiento
En una olla se ponen a cocer el compango y encima las fabes, y cuando rompa a hervir, se saca con cuidado la espuma que forman las legumbres en la superficie. Se sigue cocinando con el fuego bajo y lento para dar a la fabes el tiempo necesario para conseguir que desplieguen toda su cremosidad. De vez en cuando se asustan, rompiendo el hervor con un poco de agua fría, se baja el fuego y se deja lo justo para que vuelva a romper a hervir lentamente
Alrededor de tres horas es el tiempo necesario para que las fabes queden en su punto. Cuando están tiernas, se rectifica de sal y se deja reposar, para que se impregnen bien los olores y los sabores del compango con las fabes. Si el caldo queda demasiado líquido, se pueden machacar algunas fabes y diluirlas con cuidado
La fabada es el plato por excelencia de la cocina asturiana y aunque existen innumerables recetas, he optado por la fórmula más clásica porque creo que no necesita nada más, así es un plato rico y muy sabroso












