El fin de semana preparé una cena de picoteo para compartir con unos amigos especiales. Fue una degustación de platos muy cordobeses y platos muy “Recetas de mamá”. Realmente al ver la cantidad de comida o la lista de platos que serví, se puede pensar que eso supone mucho trabajo, pero creo que es más cuestión de organización, o de ir guardando como la hormiguita a lo largo del año platos preparados, que se sacan del congelador y solucionan una comida de este tipo
Empezamos con un surtido de ibéricos de Valle de los Pedroches, la denominación de origen de Córdoba: lomito y jamón de bellota. Para conseguir este aspecto de recién cortado, llevé el plato de presentación a la charcutería, y luego, envuelto en film de cocina, lo guardé en el congelador. Se saca un cuarto de hora antes de servirlo y queda como recién cortado y en su punto
Como verduras preparé: las alcachofas que nunca faltan en casa en los días especiales. Este es de esos platos que siempre aprovecho cuando es la temporada y guardo ya preparadas en el congelador.
Como se toman calientes se mantienen en la sartén hasta el momento de servir. Aquí están preparadas para calentar y emplatar
y también procedente del congelador eran las habas baby con jamón
Igualmente esperando en la sartén, para darles un calentón final antes de ponerlas en mini-tartaletas de hojaldre
Y el toque cordobés lo puso este salmorejo, acompañado de jamón y huevo cocido. Este plato si está hecho en el día de la comida
Los fritos siempre quedan bien en este tipo de comidas. Y este fue uno de los platos que preparé el día de la cena, porque para no tener doble trabajo, fue también parte de nuestra comida
Hice croquetas de lomo, las que más gustan en casa, mi madre las hacía con el lomo de la matanza frito en manteca, lo que se conoce como lomo de orza. Yo preparo este lomo cada año y eso me permite hacer un platito de lujo, como éste, de vez en cuando
… y flamenquines, otro plato típicamente cordobés. Los tenía preparados de la semana anterior y congelados. Sólo hay que sacarlos un rato antes para que se atemperen y así freírlos bien.
Por último serví dos carnes frías:
Una sacada del fondo de congelador, un poco de pavo trufado…¡¡ahora está mucho más rico que en Navidad!!
Y el lomo a la canela con reducción de Pedro Ximénez, marca de la casa. Este plato si lo preparé el mismo día por la mañana, porque, aunque congela bien, queda mucho más rico recién hecho
Y de postre: tocino de cielo y aspic de fresas: Dos postres que se deben hacer en la víspera, de modo que en el día de la cena, no hay que preocuparse por el dulce
Ese día sólo tuve que preparar el salmorejo, las croquetas y el lomo a la canela… todo lo demás estaba hecho con antelación o lo tenía guardado en el congelador
Cuando algo congela bien, me gusta indicarlo porque viene genial para resolver la comida de cualquier día, o para montar una cena variada sin esfuerzo de ninguna clase















