¡¡ …me voy de vacaciones !! Nos vemos el lunes 5 de Abril
Archivos del Mes para marzo, 2010
Creo que estas pastas no necesitan presentación… ¡¡están buenísimas!!
Los ingredientes:
- 2 yemas de huevo
- 125 g de mantequilla
- 200 g de harina
- 100 g de almendras ralladas
- 100 g de azúcar glass
- 2 cucharadas soperas de cacao puro en polvo
- 2 claras de huevo
- 30 g de granillo de almendra
Preparación:
La masa de las pastas y de las galletas se puede hacer a mano, aunque yo utilizo la KitchenAid. Se pone la mantequilla en el bol y se bate unos minutos con la pala de amasar a velocidad 3. Se incorpora el azúcar poco a poco, sin dejar de batir, y cuando se ha integrado, se añaden las yemas y por último la harina y la almendra rallada. Después de unos minutos, la masa queda debe quedar compacta, como si fuera platilina. Si está demasiado dura, se puede añadir una cucharada o dos de leche
Si se amasa a mano, se sigue el mismo orden a al hora de batir y de incorporar los ingredientes, y solo se necesita un bol, un tenedor o pala de madera y batir hasta conseguir la misma consistencia
Se divide la masa en dos partes, y a una de ellas se le añade el cacao en polvo, y se amasa hasta conseguir que quede bien integrado. Las dos masas se envuelven en film de cocina y se dejan reposar en el frigorífico al menos una media hora
Cuando han reposado, se extienden las dos masas por separado, en forma de rectángulo y con un grosor de 3 milímetros. Para conseguirlo sin problema, se pone la masa entre dos láminas de film de cocina. Es bueno contar con la ayuda de unos listones para conseguir una altura uniforme y también para dar a la masa la forma rectangular

Luego se repite la operación con la masa de chocolate, Las dos planchas de masa deben quedar del mismo tamaño
Se pincela la superficie de una de las masas con la clara de huevo y se pone la otra sobre ella. Se enrollan las dos juntas, se pincela también con clara de huevo la superficie del cilindro resultante y se reboza en el granillo de almendra. Para enrollarlo se hace con la ayuda del mismo film que se ha utilizado para extender la masa. Se presiona un poco para que la almendra quede bien adherida, y se corta en rodajas con un cuchillo bien afilado
Se colocan en una bandeja cubierta con papel de hornear y se introducen en el horno a 200º durante unos quince minutos
Tenía ganas de hacer un bizcocho con queso cremoso, y elegí el Mascarpone, uno de los quesos cremosos más ricos. La mezcla de la harina con la fécula de patata y el añadido de vainilla, ha dado como resultado un bizcocho estupendo, suave, aromático y que casi, casi parece una tarta de queso
Los ingredientes:
- 150 g de harina
- 50 g de fécula de patata *
- 180 g de azúcar glass
- 1 sobre de levadura Royal
- 80 ml de aceite de girasol
- 250 g de queso Mascarpone o queso tipo Filadelfia
- 50 ml de leche
- 4 huevos
- unas cucharadas de azúcar y almendra en granillo para el fondo del molde
- 1 vaina de vainilla
* La fécula de patata no se puede sustituir por puré de patata en copos
Preparación:
Se prepara un molde de 24 cm forrando la base con papel de horno y se engrasa con un poco de aceite de girasol con la ayuda de una brocha.
Se pone un poco de azúcar y la almendra en granillo y se reserva.
Mientras se amasa el bizcocho, se pone a calentar el horno a 180º.
Para hacer la masa, se separan las yemas de las claras. Se montan las claras a punto de nieve, y se le añade la mitad del azúcar para formar un merengue firme. Por otro lado se baten las yemas con el resto del azúcar, hasta que la masa se blanquea y hace burbujas

Se añade a continuación el queso, la leche y el aceite, y cuanto todo está integrado se añade la harina con la vainilla, la fécula de patata, la levadura royal y un pellizco de sal. Se sigue batiendo, pero sólo lo necesario para conseguir una masa homogénea (no importa que quede algún grumito, en el horno desaparece
Y ya sólo queda añadir las claras. Con movimientos envolventes, se va uniendo, con cuidado de que no se bajen las claras
Se pone la masa en el molde y se introduce en el horno con calor arriba y abajo. El tiempo, ya se sabe, depende de cada horno. A la media hora, más o menos, se pincha con una aguja y si sale limpia es que está bien cocido. Luego se deja templar y se desmolda sobre una rejilla
Al darle la vuelta, queda cubierto con una costra crocante formada por las almendras tostaditas y el azúcar caramelizada
La vaina de la vainilla no se tira. Se guarda en un tarro con azúcar, que en unos días ha tomado todo el aroma y se ha convertido en azúcar vainillada












